RADICAL

RADICAL 02En estos tiempos que corren, hay una palabra que se repite constantemente en los medios. Se nos aturde con ella e intenta implantar su dominio en nuestras mentes. No deja de ser curioso cómo va esparciendo sus semillas, buscando una cosecha muy concreta.
No daré más rodeos. Hablo de la palabra “trending topic” de los últimos tiempos: Fundamentalismo y todas sus variantes.
Miremos donde miremos encontramos que el fundamentalismo está ganando terreno. Pero, ¿de qué estamos hablando? ¿Acaso fundamentalismo es lo mismo que extremismo? Según el diccionario, fundamentalismo tiene las siguientes acepciones:
-Movimiento religioso y político de masas que pretende restaurar la pureza islámica mediante la aplicación estricta de la ley coránica a la vida social.
-Creencia religiosa basada en una interpretación literal de la Biblia, surgida en Norteamérica en coincidencia con la Primera Guerra Mundial.
-Exigencia intransigente de sometimiento a una doctrina o práctica establecida.
Mientras que Extremismo tiene la siguiente: Tendencia a adoptar ideas extremas o exageradas, especialmente en política.
Mirando todo en conjunto, creo que se dan la mano; pero hay algo que las hace mucho más hermanas si cabe: Es el caldo de cultivo donde fermentan y dan como resultado un potaje de sangre y sinsentido.
No voy a moralizar. Sólo creo que es muy bueno que hayan fundamentalistas y extremistas para sentirnos amenazados y así validar el origen de todos estos males que asolan a la familia humana: A toda la familia humana.
A poco que miremos, tanto si es a oriente medio, países del este o de sudamérica, se dan la mano los paranoicos del dominio en nombre de la política y la religión. Con el pueblo como bandera, los aplastan con insultos a la inteligencia, homilías o penitencias.
Nadie quiere morir en una guerra, ni inmolarse con una bomba en medio de un mercado, ni odiar a todo lo diferente; creo, más bien, que la gente quiere ser feliz. Todos queremos ser felices. Por lo tanto, no se puede demonizar a los que ejercen la violencia como religión argumentando su religión para ejercer la violencia:
Son los dolores, la angustia, la falta de futuro y de oportunidades las que nos arrojan en brazos de la barbarie; como si matar pudiera devolver tanto perdido: Como si ser fundamentalistas, extremista, fuera la opción más humana…
Y el miedo, cantado por León Felipe, vuelve a campear anulando el juicio y masacrando a los hijos de Eva.
Por todo esto, yo quiero ser radical. (Del lat. radix, -īcis, raíz) Quiero vivir y pensar desde lo fundamental, desde lo que sostiene y da cuerpo a cada una de las religiones y políticas que, manoseadas hasta la violación, son argumentadas como banderas de alguna dignidad que no se atisba en el horizonte.
Quiero vivir desde la paz y la convivencia que brotan y alimentan el tronco de toda idea que advierte a los hombres como hermanos.
Desde el respeto y la misericordia inherente a toda relación humana.

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1 respuesta

  1. vicente morales gómez dice:

    No voy a moralizar. Sólo creo que es muy bueno que hayan fundamentalistas y extremistas para sentirnos amenazados y así validar el origen de todos estos males que asolan a la familia humana: A toda la familia humana.
    Son los dolores, la angustia, la falta de futuro y de oportunidades los que nos arrojan en brazos de la barbarie; como si matar pudiera devolver tanto perdido: Como si ser fundamentalista o extremista, fuera la opción más humana…

    Quiero vivir desde la paz y la convivencia que brotan y alimentan el tronco de toda idea que advierte a los hombres como hermanos, desde el respeto y la misericordia inherente a toda relación humana.

    NUNCA LO HUBIERA PODIDO DECIR CON MAYOR CLARIDAD NI SOMETIMIENTO A DISTINTOS PARECERES

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