LOS ESQUIMALES NO HACEN CASTILLOS DE ARENA. LOS BOSQUIMANOS NO HACEN IGLÚS.

No. Es cierto. No puedo ir extrapolando datos de manera aleatoria, sin concierto, sin conciencia. Me ocurre con frecuencia: Las personas y sus situaciones me golpean en la sien como un guijarro de David en la de Goliath.

Paseando con mi niña, vemos a mujeres bereberes que cubren todo su cuerpo con trajes hasta los zapatos. Ella me pregunta y yo le digo que es cultural, que es normal allá de donde proceden. Pero pienso un poco y ya no viven allá. Aquí pueden decidir. Pero no es del todo cierto. La cultura es un nexo con la patria, una manera de sobrevivir, un gueto ideológico inexpugnable que nos hace sentirnos seguros. Les pasa a ellos y me pasa a mi cuando salgo del terruño. Es un vínculo con lo mío.

Elegir algo mejor cuesta una vida. O tres generaciones. Hallar la propia identidad donde el árbol no se ha criado es una labor cruenta. Para los de tu entorno, que lo interpretan como un ataque a la propia identidad y a los aborígenes del lugar, que aún los ven como inmigrantes.
Y así llegamos a planteamientos más profundos, radicales. Vivimos en función de patrones que asumimos de quienes nos suponen certeza, seguridad, abrigo; es posible que, en la comparación, seamos sensibles a la posibilidad de plantearnos si la vida que vivimos aporta dignidad a todos los aspectos que como mujeres y hombres nos construyen. Hay comportamientos gregarios añadidos a nuestra propia biblioteca por la presión externa. Y hay posibilidades de cambiar, de nacer de nuevo, cuando percibimos que hay algo más grande que nosotros mismos y nos permite expandir los límites del conocimiento propio, de la seguridad anhelada, de la felicidad predicha.

Por eso empezaba con lo de los esquimales, que no ven una duna ni de broma; como tampoco los bosquimanos saben como se deshace el hielo en la boca: No son cosas propias del medio que nos entorna y condiciona. No se concibe nada hasta que admitimos la posibilidad de que sea cierto.
De que hay agua que cambia de estado y se hace muro.

Que bajo el muro de hielo, hay arena preñada de almenas, torres y banderas de colores.

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