TODAY IS THE DAY

VacíoY de pronto, la tarde se volvió ceniza. No había pasado nada: Pero el río se paró. Los peces, estáticos, se cazaban con las manos. El viento cayó sobre los campos y aplastó las flores. Las filas de hormigas ya no hacían vereda: Sus cuerpos indicaban el camino porque, en un suspiro, la vida se detuvo. Nada podría ser lo mismo. La inquietud atenazó mi corazón con una rabia que desconocía. ¿Pude hacer algo para evitarlo? Pues no. La vida tiene la suya propia y su criterio. Vive y muere y se renace de sus rescoldos en un rayo salvaje, dejando su rastro sin importarle nada. Ayer estaba y se fue. Hoy es el mejor día.

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