HAY VECES

HAY VECESCaminar. Deambular. Correr. Huir. Saltar. Creer. Mi vida es una secuencia de verbos que formulan el movimiento. La cinemática impulsa mi corazón. Mi alma, dinámica, se nutre de cada paso. A veces, a ningún lado; otras, a remotos lugares que estaban tan cerca, tan lejos como mi voluntad de trascender me empujara.

Son tantas las ocasiones que soy un náufrago, un robinsón; cuando me niego a mirar porque me asusta el ruido de fondo.

Pero hay veces, algunas veces, que se detiene todo.

El tiempo, el profundo terror a haber malgastado mi vida, hace que se hinchen mis pulmones. La sangre se coagula en mis venas, se transmuta en agua y arrastra el miedo. Vuelve a latir tras un eterno milisegundo mi corazón de hombre, recreado en el de un recién nacido. Lloro por la nueva oportunidad de vivir a tumba abierta.

Y esas veces, todas y cada una de ellas, que eres tú quien me acoge. Me abrazas y me quitas este frío, este glacial aliento que sólo tu voz puede fundir.

Hay veces que sólo deseo tu abrazo.

Te quiero.

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1 respuesta

  1. Marisol dice:

    Y yo también hermano!

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