ESQUIZOIDE

reflexion-sobre-el-termino-esquizofrenia-l-11¿Que qué quiero? ¡Qué pregunta más tonta! Pues lo que todo el mundo quiere, por supuesto. Pero, ¿qué quiere todo el mundo? Voy a hacer un esfuerzo e imaginar que puede querer el ser humano medio. Quiere: – Ser feliz. – Comer bien. – Tener dinero. – Estar delgado. – Ser guapo. – Ser respetado. – Estar delgado. – No tener dolores. – Tener todo lo que necesita. – Tener todo lo que no necesita. – Hacer lo que le de la gana. – No ser reprendido por hacer lo que le de la gana. – Saltarse las normas. – Exigir el cumplimiento de las normas cuando le convenga. – Ser alto. – Ser alguien. – Tener conciencia/ no tenerla – Tener un coche. Otro coche. – Una casa. Dos casas. – Dormir mucho. – No cansarse haciendo ejercicio. – Un pibón. Dos. – Que la gente le sea fiel. – Ser infiel cuando quiera. – Comer sano. – Amar la bollería industrial. – Detestar los precocinados. – Odiar el paso del tiempo. – Luchar contra el paso del tiempo – Huir de las consecuencias del paso del tiempo. – Vestir bien. – Negarse bien. – Comer chocolate – Tener tableta de chocolate por abdominales. – Que las carnes no se vean afectadas por la gravedad. – Ser listo/ tonto. – Parecer tonto/ listo. – Ser popular. – Ser yo mismo. – Ser otro. – Tener tiempo. – No madrugar. – Tener hijos – No tener responsabilidades. Puedo escribir mucho más. Lo que todo el mundo quiere ser se llama esquizofrénico. Ser todo a la vez, desquiciando los límites de la cordura obedeciendo las normas que imponen otros que, esquizoides también, buscan lo mismo: Quiero que me quieran. Cuando tienes todo lo que se puede poseer, te das cuenta que no puedes comprar lo que te da la vida. Hagan juego.

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1 respuesta

  1. MIGUEL CALLEJA DIAZ dice:

    Agradezco tu franqueza, y desde lo que te conozco de hace ya muchos años, sé que eres un tanto especial, probablemente por la parte de historia de tu vida que te ha tocado vivir. En una ocasión, todavía eras un adolescente -verano 1979- mes de julio (con estos datos, te puedes imaginar ya el lugar-mientras yo esperaba que alguien me recogiera porque tenía que regresar a Madrid, tú estabas en la carretera de espaldas, como pensando. Y yo intuí que había algo extraño en ti por lo que de ti iba descubriendo. Hemos compartido muchas cosas juntos, pero aún no te he dicho algo que me preocupa, o que no entiendo al cabo de los años. ¿Qué familia -a la carnal me refiero, no a la que tú, yo y mucha gente que conocemos, vamos formando al cabo de los años-, me tocó en suerte. Lo de mis progenitores, hasta cierto punto lo entiendo. Lo de quien me antecedió, y años antes que yo, vino a este mundo por el mismo lugar que yo, del mismo padre que nos dio el ser, su terrible egoísmo de no querer saber nada de un hermano de sangre… también entra dentro de lo previsible. Pero en una familia carnal no existen sólo padres, hijos/as, existen familias de esos padres, tíos, tías, con sus respectivos hijos e hijas… pues bien, al cabo de los años, me hago una pregunta, viendo la sociedad que me tocó vivir durante muchos años que tú y yo hemos compartido dentro de una misma historia de vida o de lo que quieras pensar: “¿Es que nadie, en mi larga y puñetera vida, de esa llamada familia carnal, ha sido capaz de decirme: Quédate con nosotros el tiempo que quieras, vive con nosotros. Toda vez que quienes me dejaron en este mundo, me hicieron sentir como un “objeto de rechazo”. Ella, decidió por mí. Años después, el padre de las criaturas me lo dijo muy claro, perdón, se lo dijo a otros por mí. Sólo tenía una opción: o se me admitía de nuevo donde, por edad, ya no debía estar, o la calle, donde sería un ladrón o un delincuente como tantos que hay”. No me invento nada. Fue la cruda realidad, palabras de mi progenitor….y que luego, por circunstancias que podemos decir, providenciales, me quedé toda la vida allí, con mi trabajo y con mi vida aparte del lugar donde trabajaba. Entonces, me pregunto de nuevo: “ES QUE NADIE HUBO EN ESTE MUNDO QUE ME TOCÓ VIVIR, QUE ME ABRIERA LAS PUERTAS DE SU CASA? Doy infinitas gracias a Dios por personas, que en mi vida laboral me demostraron su cariño y que por pocos días me hicieron sentir no como mi familia, sino mejor que con mi familia. En fin, Chito, perdona que estrene este blogg tuyo con estas reflexiones que estas alturas de mi vida, sé que, no sólo a mí, sino a quienes dicen que me quieren, y sé que es verdad, me preocupa por la complicada situación que me está tocando vivir a nivel personal. Perdona que haya abusado de tu confianza, pero el dicho tuyo, que ya lo conocía, “es que no quiero vivir sin ti”, me cuestiona y mucho. Un abrazo ,uy cordial y muy especial, sabes que a todos los miembros de tu familia carnal os quiero un montón, sobradamente habéis demostrado vuestro cariño conmigo y vuestra paciencia, sé que soy un hombre difícil, la raíz de este ser difícil la tienes ahí. Ojalá exiistan muchas personas como tú que piensen de la misma manera. Porque si no, me temo que puedo terminar como el los clientes de un restaurante, en un chiste, “cuentan que unos amigos gallegos se dieron una merendola impresionante. Muy amigos. Pero que a la hora de pagar la cuchipanda, todos se metían las manos en los bolsillos, sin decidirse ninguno a sacarlas, hasta que el camarero no tuvo otra solución: meter todos la cabeza en ua piscina que había y el primero que sacase la cabeza, ése pagaría la cuenta. Así lo hicieron. Resultado: se ahogaron todos”. Resulta un tanto patético, y el chiste viene a cuento por mi situación personal, porque nadie se decide a una solución final. El resto, te lo puedes imaginar. ¡Gracias! y perdona, permíteme que por una vez te diga HERMANO. MIGUEL CALLEJA

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