ARMAS

ammunition_weapons-wallpaper-1366x768Las más primitivas, las manos, fueron las que se usaron primero. Ya fuera a bofetadas o con los puños, la disuasión estaba al alcance de la mano. Es curioso que la creación o la destrucción puedan salir del mismo sitio.

Pero la eficacia humana no sólo se expresa a través de la creatividad en todos los ámbitos artísticos. Cuando el arte se traduce en la posibilidad de matar de forma sublime a una ingente cantidad de conejillos de indias, pasamos a otro nivel.

¡Y qué diseño, qué chulas son! Nos las venden en películas, con primeros planos de su boca siempre abierta, lista para vomitar su discurso letal. O Drones: ¡Qué modernidad tan silenciosa, tan cobarde! Mata y evita la posibilidad de perder a un piloto. A mi, estas razones, me enternecen. Qué humanidad.

Negocio de puta madre donde los haya. Si hubiera cerebro, no se utilizarían tales herramientas. Pero no hace falta tener cerebro para comprar un arma: Sólo hace falta dinero. Que se lo digan a todos los dictadores que, desde tiempo inmemorial, usaron la carrera armamentística del momento para hacer política. La materia gris la ponen quienes las diseñan y colocan en manos de militares conscientes, inconscientes o niños soldado.

A mesa puesta las toman libertadores y cautivadores de pueblos que se ven como el sándwich de intereses opuestos. No tienen nada que decir: Sólo morir bajo el fuego cruzado, el hambre y la persecución que trae consigo tan lucrativo negocio.

Estados Unidos, de buen rollo, proclamando su compromiso con la paz. Y Rusia, Reino Unido, Francia, España… Todos sintiendo el dolor de los pueblos y comprando analgésicos con el producto de la venta de armas. No puedo dejar de emocionarme con tanta sensibilidad…

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