DIFERENCIA

7-yin-yangLa igualdad es una memez que cacarean los sinsal, los que no tienen nada que aportar y pretenden llenar la vacuidad estúpida con discursos populares en clave populista y hacerse más populeros. Al caso: La bendición de no ser iguales mujeres y hombres es como las carreras de fondo. Todo lo que es verdad permanece a partir de que la carrera está a ¼ de su finalización.

A riesgo de repetirme y como parte del porcentaje masculino de mi especie, diré que los hombres sólo pensamos en una cosa. Sí, es cierto: Es un poco salvaje, reductor incluso, hacer una afirmación de ese tipo pero, si contabilizáramos el tiempo que invertimos pensando en lo único la filosofía, teología y mecánica cuántica quedarían relegadas a una cantidad que sería estadísticamente despreciable. Lo sorprendente es comprobar que hay hombres que, de ese porcentaje, sacan ideas y creaciones que hacen trascendentes y profundas sus vidas; de tal manera que enriquecen y aportan una perspectiva que ensancha el horizonte, ilumina las sombras. No quiero ni pensar qué ocurriría si invirtieran una parte mayor del tiempo…

Soy consciente de lo impopular que me hace esta opinión entre los miembros del club. Pero voy a intentar hacerme un poco más despreciable:

Una mujer en su concepción es ya una creadora de vida. Me parece tan de ciencia ficción que cuando veo a una niña, una mujer, una anciana no puedo por menos que sentir que tengo que arrodillarme ante tal maravilla de la naturaleza. Y mi fascinación se multiplica exponencialmente cuando observo cómo luchan por sus hijos, su terruño, sus maridos… No alcanzo a comprender qué arcana razón puede empujar a un ser divino a mezclarse con tan burdo espécimen. Para mí, para un hombre y a pesar de mis caídas, sigue siendo un motivo de investigación y agradecimiento.

Por estas imprecisas razones no creo en la igualdad. Nunca seremos iguales: Y esa es la gracia, el regalo de la diferencia. Por eso me entristece cuando veo a mujeres comportándose como hombres, pues están negándose a sí mismas acercándose al lado oscuro del ser humano.

Termino. Ningún hijo de Eva ha de hacer sufrir a un hermano. Que cada uno de nosotros encontremos el equilibrio entre la Brutalidad y la Espiritualidad que nos hace evolucionar. De ese modo, estoy convencido que habrá un lugar en el que podamos dialogar. Y comprender cuán profunda es la alegría que aporta la diferencia.

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1 respuesta

  1. Javier dice:

    Comparto en cierta medida tu fascinación por el sexo fuerte, por la mujer. Dios no pudo crear nada más hermoso y cuasi perfecto. Y tampoco quiero ser igual y menos aún que ellas sean iguales a nosotros. Y me fastidia que se utilice el feminismo, el machismo, la violencia de cualquier género (violencia en definitiva) con intereses pupulistas. Un abrazo hermano.

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