CULPABLE

hands of a prisoner on prison bars

hands of a prisoner on prison bars

Lo admito, señor juez: Soy culpable de todos los cargos. De los que se me imputan por acción y por omisión. Es por ello que me presento como único candidato al garrote. Es una muy castiza y más española manera de morir.

Pero, de lo que soy más culpable y merezco la sentencia más severa, es la de ser un crédulo. Un creyente sin filtros, a pulmón, de los que saltan desde el globo aerostático y se estrellan, reventándose como un flan, sobre las rocas.

Sirva este largo epitafio para sellar mi tumba, para cerrar un agujero que jamás será abierto por la misericordia. Creí con todas mis fuerzas que Dios es mi padre, que me guardaría de todo mal; que quienes estaban a mi alrededor creían lo mismo que yo y que, el que me trajo al mundo, era digno de confianza sin fisuras: De esas que nunca dudan. Como en los cuentos.

Creí que quienes íbamos juntos, estábamos unidos…

Todo es mentira. Menos lo de que Dios es mi padre, todo lo demás es de dudosa credibilidad. Cuanto más alta fue mi confianza, más grande fue la caída, más dolorosa la constatación de que no éramos uno, no queríamos lo mismo.

Por eso, señor juez, las heridas no tenían cura; porque no las vi venir y fueron tan profundas que, a través de ellas, se puede ver un corazón lacerado, un niño llorando: Una inocencia violada.

Confío en que mi muerte podrá reparar el daño que causé.

Antes de que todo acabe, creo que es adecuado apuntar que no fui culpable de las infidelidades de otros, de sus penas y dolores. Pude acaso acrecentarlos, pero no fui causa de ellos.

Así, dejo de ser la medida de mi propia existencia; así no cubicaré los actos de nadie excepto los míos.

Quizá vuelvan los fríos al invierno y el polen a la primavera. Las grises tormentas se tornarán puentes de colores donde sólo habitaba la oscuridad.

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1 respuesta

  1. Javier dice:

    En esta ocasión no te pillo hermano. Quizás por que estoy espeso, o demasiado centrados en mis cosas y no en las del Padre.
    Perdóname por no entenderte.

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