MISERICORDIA

Agua entre las manosEs la frontera que soy incapaz de imaginar porque los parámetros desde los que nace son ciencia ficción en mi mundo de justicia, reglamentos y vanidades…

Y me siento tan justificado para mantener los rescoldos de la ira: La rabia que devora fiera mis entrañas; las razones que prendieron el incendio de la sinrazón, a la que odio por no saber nada. Son ininteligibles sus aullidos arañándome las entrañas, clamando su sitio entre mis dedos, sus babas en mi garganta.

Volver a la tierra. Prestar oído a mi madre y escuchar un silencio atronador, su humilde presencia, insondable paciencia; haciendo gala del conocimiento que sólo el tiempo otorga: El que comprende cada corazón, pues lo ha parido. Y sabe porqué. Lo abraza y besa.

Entonces brota la misericordia como medicina de esta alienación que me nubla los sentidos, trepana mi inteligencia y me transmuta en bestia. Aquella, que nace de una locura de amor, una irrefrenable necesidad de vivir en cada célula viva. Que espera bajo la lluvia, a mi puerta cuando odio, pues no puede soportar que ninguno de los suyos sufra. Ni haga sufrir.

Que sabe qué me destruye. Y por eso no puede dejar de amarme.

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2 Respuestas

  1. Pilar Lucas dice:

    …..entonces brota la misericordia…..como medicina

  2. ¡Cuántos pensamientos distintos se dan en nuestra mente y nuestro corazón…! Todos ellos marcan nuestras decisiones y actitudes, señalan nuestras contradicciones. Son y muestran la realidad que vivimos, que tanto nos hacen gozar y sufrir al mismo tiempo.
    Quien me llevo a Dios rezando a Dios por mí, me decía: “Vicente, eso curte”. Y la Palabra me dice “Examínalo todo y quédate con lo bueno”.

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