INCIERTO

vertigo-zapatillas-dennis-maitland-L-XNJg7GEn base a todo lo que siento, lo que viví: Lo que razonablemente me pertenece y no puedo cambiar.

En justicia, puedo mantener mis opiniones, mis armas cargadas, mi odio pudriendo mis entrañas porque creo que tengo razón. El juez que dicta sentencias en mi adentro ha fallado a mi favor: Lo ha hecho en contra de mi humanidad; ha fusilado mi alma, enterrado mi fe.

Por un instante, antes de amputar mi ser humano y convertirme en un zombi, pienso. Un segundo. Y creo que aún hay otra alternativa.

La posibilidad de no ser razonable. Cuestionar mis convicciones, dinamitar mis credos, desnudarme de certezas; volver a nacer.

Y hacerlo.

Empezar de nuevo. Nada de lo anterior. Todo aquello que afila mi saña, la rabia que me devora y clama venganza, enmudece. Ocurrió. Ya no tiene remedio. No puedo cambiar el pasado: La historia me demuestra que, si la conozco, no la repetiré. Pero, si no la asumo y la dejo fluir, me destruirá.

Por ello, cambio yo. Repaso los editoriales antiguos, argumentarios y duelos, esquelas y fotos. Me despido de la parte de mi ser que vivió ese momento…

No volverán esas golondrinas. Pero sí la posibilidad de iniciar una relación distinta. El futuro escrito se desdibuja. Cambio el presente sembrando preguntas.

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2 Respuestas

  1. Querido hijo. Te confieso que son muchas las veces que siento miedo al leerte, por lo que te delatas y por lo que nos delatas a todos. Personalmente le pido a Dios que desde la guerra que sostienes contigo, todos sepamos entender lo que ÉL quiere de cada uno de nosotros, para toda la humanidad.

  2. Maria Rosa Rebolledo dice:

    Pues no preguntes por saber que el tiempo te lo dirá,que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar…decía mi abuela…relaja tus cuestionamientos o vivirás en continua incertidumbre…un beso…

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