ITACA

Es curioso cómo puede una película invitar a que lo que tienes dentro salga sin remedio. Cuando ellas hablan del amor romántico que sólo se ve en los poemas, siento que es eso lo que yo siento por ti, Silvia. Y qué realista hay que ser para vivir los tiempos que vuelan. Qué poco tiempo para la fantasía y la ternura que mueven las raíces de la vida y los cálices de la dulzura. Cuánta alegría cuando no hay más salida que mirar para que lo imprevisto sople y destape la luz de los ojos que yo amo, aquellos por los que siento que soy envidiado por su belleza, que no tiene explicación sino el amor que quiero, el amor que siento, la felicidad que vivo cuando me miran. Yo creo que se puede vivir amando tanto que duela el alma; que duela tanto que se desee amar de esa manera tan desesperada que no espere a la noche para pasear las manos por Orión ni el día para ver el horizonte besar la tierra. Que las alegrías sean la antesala de lo mejor y las tristezas sean la entrada a tu regazo para ser consolado, para abandonarme sin miedo, para sentir tu dulzura y perderme. Gracias a todo aquello que me devuelve a la tierra de los hombres, al humilde papel que me recuerda que siento a pesar de vivir buscando el día de mi muerte… A la muerte que es estar sin ti. A la falta de vida que me hace repetirme, que me amputa las manos para escribirte, siempre, que te quiero. Sé que éste amor es para contarlo. Por eso te lo cuento. Pero es la odisea de quererte, decírtelo, callármelo y llegar a Ítaca, tu voz, diciendo que me quieres.

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1 respuesta

  1. Mariseba dice:

    “Creo que se puede vivir amando tanto que duela el alma…”…y yo creo que siempre que el amor se vive-siente de verdad,cuando es verdadero…siempre duele el alma,respiras y vives por ese amor aunque duela…

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