EMOCIONES

originalEs cuando me miras y el desierto y sus dunas se vuelven océanas olas. Y me cantas. Bailan mis pupilas al compás de tus pies. Me mareo cuando dices mi nombre. Es como el primer día, cuando me di cuenta que la existencia pretérita fue una sombra, obertura del preciso instante en el que no fui capaz de recordar qué era mi vida antes de ti.
No. No es una exageración. Es la emoción. La que viste de alegría cualquier momento, transfigura la muerte en resurrección.
Y no hizo falta un beso. Fue darme tu mano y fue suficiente. Entre las grietas de la arcilla, brotaron las flores; las ranas entonaron sus cantos y los peces susurraron sus bailes en el estanque.
Las emociones no entienden de lógica. Porque son ellas, sólo ellas, las que nos devuelven al origen primero del amor, las que nos hacen soñar de nuevo: A pesar de la costumbre, aún habita en las emociones quien desea descubrirte, nueva, todos los días, al despertarme junto a ti.
Levemente, desliza tu índice por mi hombro. Será la señal para que te acompañe, otra vez.

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