QUÍMICA.

imagenes-de-quimica-2Nosotros creyendo que era el Mesías y en realidad, Jesús de Nazaret, era un alquimista. Conocía perfectamente los procesos que se dan en la naturaleza del hombre y, de ese modo, nos hizo llegar, con un lenguaje coloquial, lo que estaba vedado para sólo unos pocos. Cuando él dijo: “Amaos unos a otros” lo que estaba traduciendo es: “Estimulad, en la presencia de vuestros hermanos, vuestro córtex anterior cingulado”. De ese modo, os sentiréis felices. No contento con ello, cuando decía que no convidarais a quien os devolverá la cena, estaba buscando el modo de conectar a personas distintas a nuestro círculo, con diferente sistema inmunitario; con ello, nos ponía en contacto, nos ayudaba a contaminarnos con formas de sentir, pensar diferentes a las nuestras. La Oxitocina liberada por un acto de servicio es la verdadera razón por la que nos sentimos felices: Nada que ver con la alegría profunda de darse… Dejarlo todo y seguirle es culpa de la Dopamina, espoleada por la Feniletilamina. Y, la perseverancia en el seguimiento, no tiene nada que ver con la fidelidad: Tiene que ver con la Vasopresina. Y nuestras manos son patas evolucionadas. Las canciones y los versos son rebuznos estructurados. Los besos son contracciones de los músculos faciales: Ninguna relación con el amor. Y bueno. ¡Qué interesante es tener culturilla, leer un poquito! Te das cuenta que, cuando llegamos a lo inexplicable, lo intentamos tabular. La evolución se utiliza para involucionar y así domesticar la insondable naturaleza humana, la divina química que nos hizo avanzar. Y desde aquí mando un caluroso abrazo a todos los medios de divulgación, que tanto nos entretienen en las tórridas tardes de verano.

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