I ONCE DREAMT WITH A MAN

Comparto el escrito de mi hijo Javier a través de éste medio. Me lo ha pedido y creo que vale la pena leerlo. Está en Inglés, para los bilingües.

seven sinsUna vez soñé con un hombre.
El hombre que crió a los siete pecados capitales.
Él crió a la ira, que era como un dragón, consumiendo todo a su paso, dejando nada, cegado por su rabia, liderando al resto de los pecados.
Él crió a la envidia, que era como una serpiente que puede cambiar su apariencia y nunca sabes dónde está. Es frágil, inteligente y letal. Aparente no es nada cuando la conoces, pero al final te encuentras solo y acabado por su culpa.
Él crió a la avaricia, que era como un zorro, más rápido que el resto, inmune a cualquier daño e inmortal como las cosas que posee. Ella toma de cualquiera lo que quiere, no le importa si te destruye en el proceso. Debes saber que sus ojos son inconfundibles.
Él crió a la pereza, que era como un oso, poderoso, pero a sin sentido a la vez, esperando por un momento de acción que pasa como un rayo. No puedes controlarla, es un tirano silencioso que toma tu voluntad lejos de ti.
Él crió a la lujuria, que era como un robot que trata de entender a los demás sin éxito. No tiene sentimientos y cuando trata de encontrarlos los destruye al mismo tiempo. Al final te convierte en un muñeco que actúa sin sentimientos en su interior.
Él crió a la gula, que era como un jabalí que solo piensa en una cosa: devorarlo todo. Carga contra aquello que le gusta y hace desaparecer lo que se encuentra en su camino. Sus colmillos son imparables y no puedes hacer nada contra ellos.
Él finalmente crió al orgullo, que era como un león, brillante como el ente más poderoso de la tierra, quemando todo a su alrededor con el poder de mil estrellas, mirándote con tristeza porque tú eres la criatura inferior que ni siquiera puede ponerse en pie en frente de él.
Al final, los pecados se volvieron contra su creador. Desperté y me di cuenta de que tenía la mirada de la avaricia en mis ojos. Tenía el vacío de la ira en mi interior. No tenía sentimientos por culpa de la lujuria. No tenía voluntad por culpa de la pereza. Tenía en mi boca los colmillos de la gula. Tenía la apariencia indefinida de la envidia. Tenía el aura del orgullo que lo quemaba todo a mi alrededor.
En ese momento entendí, que el criador era mi propia alma. Y que los humanos son culpables. Siempre culpables. Ya que son los criadores de su propia perdición.

I once dreamt with a man.
The man who bred the seven deadly sins.
He bred the Wrath who was like a dragon, consuming everything in his way, leaving nothing, blinded because of the anger, commanding the rest of the sins.
He bred the Envy who was like a snake that can change his appearance and you never know where it is. It’s fragile, intelligent and lethal. It’s apparently nothing when you meet her, but then you are alone and ended.
He bred the Greed, who was like a fox, faster than the rest, immune to any damage and immortal like things he possesses. He takes from everyone what he wants, he doesn’t care if he destroys you in the process. You must know that his eyes are distinct.
He bred the Sloth who was like a bear, powerful but also meaningless, waiting for a moment of action that passes like a lightning. You can’t control it, he’s a silent ruler who takes your will away.
He bred the Lust who is like a robot who tries to understand the others with no success. He has no feelings and when he tries to find them he destroys them at the same time. You end up like a toy who acts with no feelings inside of him.
He bred the Gluttony who was like a bear who only thinks in one thing: devouring everything. He charges against those who like and makes disappear those who are in his way. His fangs are unstoppable and you can’t do anything against them.
He finally bred the Pride who was like a lion, shining like the most powerful being in the earth, burning everything around him with the power of a thousand stars, looking at you with sadness because you are the inferior being who can’t even stand in front of him.
Finally, the sins turned against their own creator. I woke up and I realized that I had the look of the Greed in my eyes. I had the void of the Wrath inside of me. I had no feelings because of the Lust. I had no will because of the Sloth. I had in my mouth the fangs of the Gluttony. I had the non-defined appearance of the Envy. I had the aura of the Pride which burnt everything around me.
I understood, the breeder was my own soul. So the humans are guilty. Always guilty. Because they are the breeders of their own doom.

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. Pili Lucas dice:

    Impresionante Javier, seras un gran hombre.Gracias por querer compartirlo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *