ABUELA.

abuela-y-nino-20193Caminamos. Decididos, seguimos la vereda que conocíamos. Detrás de la plaza, tomando el callejón, llegamos a una angosta apertura donde recordaba que lo encontraría. Con su tronco retorcido y esas oquedades en las que escondíamos los mensajes, o las envueltas de los chicles, que se llenaban de agua con la lluvia del otoño. Impreso en mi memoria estaba el sol atravesando el frondoso follaje. Tamizada, la sombra bailaba en nuestros pies y jugábamos a pisar los reflejos de luz que se tatuaban breves en nuestras piernas y zapatos.

Sobre el brocal donde recordaba que se alzaba, no había ni rastro. Había desaparecido su figura que, desde tiempo inmemorial, el de los niños y el verano, presidió nuestros juegos; las conversaciones a gritos que luchaban por ser más atendidas que otras que deseaban lo mismo.

El año pasado, seco, se rompió con un golpe de Cierzo. El frío acabó con las hojas que, aún marchitas, buscaban el sol alargando el tallo, asfixiado verde, barruntando el final.

Y no estaba ni el tronco. Ni su tocón. Sólo una superficie irregular de tierra con rastrojos secos, desordenados, sin historia.

¿Porqué? ¿Dónde se lo han llevado? Y no pude más que llorar su ausencia al pie de un cartel que anunciaba obras para mejorar el aspecto de la placita. Sentado, deseé subirme a sus ramas, llenar mi pelo de hojas para metamorfosearme en el monstruo del árbol que asustaba a los pequeños; su sombra, donde miraba el azul y profetizaba el movimiento errático de las nubes.

No estaba. Ni volvería. Pero todos mis recuerdos, enraizados en mi niñez, se unieron a la niñez de todos los que nos encontramos allí. Los besos furtivos de la adolescencia volvieron a tatuar corazones con una navaja en el tronco que se hizo más grande, fuerte y real conforme lo íbamos recordando.

No teníamos sus huesos. Pero su alma vive en nuestra emoción y memoria. Vivo, me llama con voz de viento de primavera, susurro blanco de flores diminutas.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.