FAMOSO

telePersigo la fama como el óxido al hierro. Como si no hubiera opción. A cualquier precio. ¡¡¡¡¡CUALQUIERA!!!!!

Conseguirla, agarrarla, morderla, exponerla para que todos contemplen mi triunfo sobre el sistema. Yo he triunfado. Soy el puto amo que vence la mediocridad y desembarca en el glamuroso mundo de la fama.

Glamuroso, pegajoso, gloomy… se mimetiza en la conciencia y la destruye. A la identidad y la borra. A mi rostro y lo reestetiza.

Encadenado, como una estatua de mármol a su peana; me adhiere a su estática posición. Pero mis pies ya no podrán moverse. La fama te ancla a un momento, una circunstancia. Como los malos tatuajes, o los buenos, te marcan a fuego, para siempre.

Siempre te queda volver al inicio, pero eso es una derrota. Los vencedores famosos, no hacemos esas cosas. Nos violamos de nuevo con el placer del reencuentro con ella, el TV share, las exclusivas llenas de ninguna novedad. Sonrisas congeladas por el bótox, lamentos cincelados por cirujano estiramiento.

Fama, devórame otra vez. Fagocítame. Desde siempre, lo único que he querido es que me quieran. Mata mi yo. Pero que sea en horario de máxima audiencia

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.