TEOREMA

formulasDesorientado. Confuso. Casi engañado. He creído a pie juntillas lo que me dijeron sobre el Amor. Y no es que no sea verdad: Es que, si divides una verdad como si de un rompecabezas se tratara, crees que son cosas distintas.

Mareado. Obtuso. Formularon el amor de los padres, padres por un lado y madres por otro; pues, ya se sabe que, el amor de madre, es de los que se tatúan en el brazo y se marcan a hierro en el corazón. El amor de padre es más instrumental, menos cálido. Metálico y distante. Teórico y trascendente, pero sin afectos; no vaya a ser que pierdan autoridad. Curioso: La autoridad de la madre es inmune a las premisas…

Ofuscado. Difuso. Quise amar como dictaba la moda: La literatura infantil y juvenil, disfrazándolo de magia o fantástica ciencia ficción. Paso necesario para ir ensamblando su arquitecta perfección. Renacentista y pastoril, mi juventud amó el amor que cantaron los poetas, casi tuberculosamente, al modo romántico; adulto y razonable, el amor se hizo rutinario, imperfecto: Quiso maquillaje y tramoya. Pero se revolvía su naturaleza contra el corsé que amordazaba el amor primero: Asfixiaba su aliento.

El amor vivo, buscó ventanas cuando las puertas se cerraron.

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