GRATUITO.

El amor gratuito no existe. Se suele poner como ejemplo, el de la madre; pero no hay gratuidad en el amor de una madre: Ama lo que es suyo, de sus entrañas. En realidad, es amarse a sí misma en una prolongación de quien es responsabilidad directa.

Ya sé que es un poco enrevesado. Pero, ¿qué es lo que nos hace amar a otra persona? Pondré algún ejemplo: Te amo…
• …por tus ojos: ¿y si los perdiera?
• …por tu sonrisa: ¿y cuando no sonríe?
• …por tu belleza exterior: ¿y cuando se mustie?
• …por tu belleza interior: ¿Y si se olvida?
• …por el color de tu pelo, C.I., grupo sanguíneo…

Y me doy cuenta que el amor que profesamos, es algo mucho más complejo que lo que me vendieron desde que tengo uso de razón. (que iluso) No se ama por una razón estática. Quizá me pueda sentir atraído por todo aquello que es percibido desde los sentidos. Eso, es muy fácil de amar, pues es constatable de una manera sintiente.

Pero es el Amor un óleo multicolor, lleno de grumos de colores que cobran sentido con la perspectiva de la distancia; es movimiento desmultiplicado o a la máxima velocidad transmitido por una complejísima caja de cambios.

Por todo lo anteriormente expuesto creo que, si se rompe, no es amor. El amor no es un jarrón, ni una pila que se consuma entre la multitud de actividades que construyen nuestra vida: No es castillo de fuegos artificiales: Creo que es más, si se me permite, como una erupción volcánica en Hawai: La lava sale sin apenas hacer ruido; puedes pasear a su lado en su viaje desde el cráter hasta el mar. Y, en todo momento, va creando suelo nuevo, caprichosas formas de fantasía…

Es la combinación caótica de ácidos nucleicos en una cadena de ADN tan absolutamente original como es el único verdadero amor que pueda establecerse: Similar, pero nunca igual. Imitable, pero nunca clonable. El amor trae, siempre, asociada la novedad.

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