ESCRIBIR

Le das a la tecla de la I y sale la I. Si das a la letra Q, sale la Q; o la q, que es lo mismo, pero minúscula. Minúscula, pequeñita. La misma letra, infantil, lejos del comienzo de la palabra o del origen de la frase. Y pasa lo mismo con el bolígrafo, boli, lápiz, rotulador… Tantas formas de expresar gráficamente letras, símbolos; cada uno, cada escribano, tiene una forma de signar sobre un papel las mismas palabras con carácter propio: Las mismas palabras con leves, o gruesos, matices que hacen que se distinga una letra de otra con una fidelidad casi matemática. Y escribo, con un boli, una u que parece una ene; y la uso como ene y se interpreta como tal por el contexto. Asombroso. Lo increíble, por común, se ha vuelto rutinario. Perdió el valor por estar a la mano. Cuando quien escribía era el rey del mambo, el poseedor del conocimiento, quien podía atar a la física tierra la ciencia y el credo, la luz y el vuelo de las aves encadenadas a descripciones letradas, gráficas, desconocidas por el vulgo… Si eres quien escribe, le das tu impronta; si quien teclea, la fuente te define. Si lápiz, por su dureza, color… bolígrafos finos, gruesos; rotuladores como pinceles, pinceles como creadores de ideogramas que significan, a pesar de sonar a chino… Como suenan las notas en el pentagrama sin tener voz: Siendo huella tangible de lo etéreo, divino, mutágeno de realidades y vidas, abrazo del autor a todos los corazones, a todas las verdades… Si cada uno escribiera verdad, sin litigio, con espíritu creador, las piedras querrían aprender a leer, los campos de trigo serían folios danzantes, las banderas, cartas de amor a todos los que quisieran leer su mensaje de unidad, los peces trazarían pentagramas y los barcos surcarían melodías. Divina bendición de escritura: Nos das la oportunidad de leer el corazón de la creación.

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. vicente morales gómez dice:

    ¡Qué mente la tuya! Me fascina lo que dices peo no te aseguro que entiendo lo que dices.
    Como me gustaría escribir como tú, con tu riqueza de simbolismos y resultados variopintos, a partir de una misma expresión o sentimiento!

    Sueño conocer y ver con todos mis hijos, ahora ya maduros, los dones que Dios os ha dado, y utilizarlos en el bien familiar, y también, cómo no, de lo que habéis hecho siempre, en favor de todos, según dices en uno de tus escritos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.