NOS HACES UNO.

Salvaje. Antigua. Poderosa es la música. Nos habita desde el preciso instante en el que somos. Y no nos abandona. En la danza matricial de nuestra gestación, el tambor materno nos mantiene alerta, con sus cambios de ritmo; o nos acuna.

Gritando: Añorando la original cueva, lloramos la pérdida de un pasado seguro, cálido. Y nuestro canto es plañir, recordar…

Y son las primeras expresiones de música las que recuerdan nuestro paso por el edén: Percusión y cantos, acompañados del baile que implora bendiciones, agradecen de corazón.

Primero una cuerda. Luego un cuerpo hueco de madera, de lo que sea: Habita la vibración dentro de la caja de resonancia. Casi absurda, el monótono sonido se pellizca. Luego se frota. El músico incipiente busca hablar el común lenguaje que devuelva la unidad a todos los seres.

Como película en blanco y negro, la mudez se torna compañía cuando fue soledad. A una cuerda acompaña una hermana; y otra; otra más. Quien nos hace uno desde la voz, nos quiere hablar en polifónico. Y son los instrumentos animados por los pulmones, los que dieron cuerpo a la voz del primer canto, los que encarnan las palabras. Con sus llaves, sus cañas, hacen que los labios tracen palabras, hablen idiomas que nos suenan: Como en Hamelín, el viento congrega.

Frotados, de viento, percusivos: Los instrumentos, en viva evolución, entonan las arcanas melodías que nacieron en el momento de nuestra concepción: Que quieren volver a las manos, los pies: Al corazón vacío de los hombres para llenarlos de música y canción. Nos recuerdan dolores y besos: Claros de luna y puertas de ciudades del Este.

El lenguaje común que subyace bajo el ruido. La emoción sonora que nos arranca lágrimas de agradecimiento, de feliz trascendencia. Música: Haces vibrar todas las vidas. Tú, nos haces uno.

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3 Respuestas

  1. vicente dice:

    Pura poesía descriptiva con la riqueza de términos que te caracteriza. Creo que este estilo, mostrado en un tema cantado elevaría la sensibilidad y la escucha

  2. Pedro J dice:

    Chito ni escondas tu don de poner palabras sonoras domde hay ruidos vacíos.
    Este don compartido nos remueve y nos hace pensar, trascendiendo el pensamiento, llevandonos a mirar la luna sin quedarnos en el dedo.
    Gracias hermanito

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