DESIERTO

Es un espejismo. La fidelidad que no busca en la fuente vive gracias a las rentas de la vida anterior, de las alforjas de otros caminos, de las experiencias de un tiempo que pasó.

Y es tan fácil vivir como si fuéramos fieles… Es tan sencillo mentirse y decir que es un tiempo de oscuridad, de prueba.

Después está aquel en el que tenemos que dar razón de aquello que otros han visto en nuestra vida. Como si  pudieras ser por ti mismo razón suficiente para dar validez a una vida que ha hablado de Dios estés o no estés.

Cómo me gustaría tener una fe productiva, una vida útil, un arte fecundo, una mente abierta. Pero me encuentro con la mente en barbecho, un arte inviable, una vida cómoda y una fe de libro.

Y no es que lo quiera, que no; pero es esta vida que vive sola, atrapada entre la tele y las cosas propias de mi sexo, que va desgastando los filos con los que podía cortar el velo del templo y ver con otros ojos. Reduce el horizonte, uniforma mi pensamiento y me da, de vez en cuando, algún placebo para pensar que no soy como los demás, que aún tengo algo, que otros no tienen, que gritar en las azoteas.

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. vicente morales gómez dice:

    ¡Que puñetero es este Dios nuestro! Todos los días nos pone el dedo en la llaga, porque se da cuenta de que no está curada del todo, que quiero curarla por mí mismo, con “mis medios” que evidentemente no me sanan… Así soy yo, ese es Cristo nuestro Dios…

Responder a vicente morales gómez Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.