NO CREO, NO

Si ya he lamido todos los platos y fuentes de la mesa, me he bebido hasta el agua de las macetas, he satisfecho mis sentidos y sigo sintiendo esta rabia incontenible, este furor que me embrutece: Las ganas de tener razón, matar o de morir…

¿Seguiré pensando que todo es lo que se me ofrece? ¿Sólo?

Mi casa, mi coche, mis hijos, mi señora…Mi, mi, mi.

Imbécil siéntome cuando soy reo del azar y mis días son joyas irrecuperables, trozos de mármol que soñaban ser estatuas y ahora son escalones…

No creo que pueda ser posible que lo que veo es lo que existe, el devenir, nuestro carcelero; el océano, una pecera.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *