INTEMPERIE

Sé que hablar de oídas tiene un margen de error muy grande. Pero me dejaré guiar por lo que oí y me arriesgaré a errar.

Alguien lleva mucho tiempo diciéndonos que la historia nos juzgará por lo que hemos dejado de hacer. Por la labor que hemos dejado de realizar siendo que se nos dio mucho: Por lo que se nos exigirá en la misma medida.

Es deber, de quien percibe que nos desviamos de nuestro camino, avisar de ello. Con esto, estará siendo fiel a la sensibilidad que Dios ha puesto en su interior y se le pagará en la medida que le corresponda. Si es profeta, tendrá paga de profeta…

El conflicto, a mi juicio y siendo que puede ser sólo un juego floral o un ejercicio teórico, es cuando quien nos llama la atención parece no darse cuenta de que la historia lo juzgará en la medida de la consciencia de toda la vida que Dios le puso en sus manos. Cuando emitimos un juicio, parece que estamos libres de aplicar aquello que con tanta claridad vemos en los otros. Y es exactamente la medida, la vara de medir que Dios pone en mis manos, para que me de cuenta de aquello que no debo dejar de plantear a mi propia vida. Fiscales, jueces,… todos sirviendo a la ley; pero con derecho a no cumplirla porque sabemos que estamos sirviendo. Es ser un socorrista y nunca nadar en el mar.

Cuando soy suficientemente sensible a lo que ocurre a mí alrededor, soy lo suficientemente adulto para aplicar esa conciencia a mi vida. Si no lo hago, se me juzgará en la misma medida, del mismo modo que se me pagará con arreglo a la función desempeñada.

No puedo ejercer de juez y sentirme libre del cumplimiento de la ley. Es por ello que, sabiendo que lo que digo a escondidas, lo gritarán en las azoteas, creo que:

1- Dios me hizo libre y respeta mis decisiones, sabiendo que puedo errar.
2- Que Dios me ama y tiene más interés que yo en que mis dones estén a su servicio.
3- Que en la medida en que yo mida, me medirán
4- Que el juicio es sólo de Dios
5- Que quiere que vuelva a él cuando comprenda que es mi único tesoro.
6- Que es más paciente que yo
7- Que sus caminos y los míos no son los mismos
8- Y, que si creo que alguien hace algo mal, no es porque quiera sino porque hace lo que sabe hacer: Ni más ni menos.
9- Que nadie puede influir en mi vida si yo no se lo permito
10- Y, que si yo creo que lo puedo hacer mejor, he de hacerlo; y punto.

Cacharros de barro somos. Y estamos expuestos a la intemperie de opiniones, juicios y críticas. Espero vivir expuesto, para que mi fuerza sea el señor y sea mi luz y mi salvación.

Que lo busque y que me entere de lo que quiere hoy de mi. Mañana,  me dará el pan que necesite.

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1 respuesta

  1. vicente morales gómez dice:

    Responsabilidad del centinela. Ezequiel 33, 1 – 20

    Seremos analizados y filtrados por aquello que se nos dio en el vientre de nuestra madre, y por cuanto fui recibiendo a lo largo del camino, Mateo 25, 14 – 30

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