EN EL AIRE

En las canciones, las letras son almas que pululan el universo buscando una música que les dé cuerpo. Hay sastres que son capaces de tejer las notas, haciendo de las piezas, obras de arte y están los pegabotones que repiten una y otra vez la misma letra, cambiando levemente el ritmo, insultando la dignidad de las palabras, maniatando su significado, violando su ser.

Y, cuando ya no tienen sentido, las cubrimos de chombos y orfebrería de todo a cien. Los videoclips intentan emocionarnos o apelar a nuestra primitiva sensibilidad para vender, de nuevo, lo mismo. Encontramos neumáticas hembras fascinantes, lujosos coches más inteligentes que sus pilotos; raperos ininteligibles, fibrados bailarines y caderas imposibles entonando su aria sin voz.

Y pienso en quienes hacemos música; o la perpetramos. La dignidad del mensaje ha de ser homenajeada con una pasarela de alta costura. Pespuntes y ojales de lujo nacidos de una búsqueda honesta del espíritu que volaba, que vuela, sobre las aguas animando la creación. Dotando de alma y consciencia toda la superficie: Y la desconocida y profunda oscuridad, levemente iluminada por monstruosos peces abisales, tan similares a las estrellas en el negro profundo del cielo…

Canciones que están en el aire. Como las sábanas que vuelan, arrancadas de los tendederos por el viento, dibujando olas. Así las canciones que esperan atravesar con su luz las ventanas del alma, matizadas por cortinas, todas distintas; así, una misma canción, una misma letra, es nueva en cada ser que se para a escuchar.

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1 respuesta

  1. Pilar Lucas Calvo dice:

    Ay las canciones, vuestras canciones , ay

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