MONOGAMIA

Yo soy monógamo. Y sí: No es un insulto ni una enfermedad. Monógamo es un adjetivo sobre alguien casado o emparejado con una sola persona. Como siempre, el intento de comprensión… Más bien: De compresión de una mujer, en mi caso, es la prueba evidente de que se intenta meter el océano en un agujero hecho en la arena.

Como he referido, quien acompaña mis días es, por definición, “una sola persona”. Pero, quien está a mi lado es…

Una mujer. Sólo decir eso sería suficiente para comprender que una mujer es un ser poliédrico, multidimensional… Pero, por ahora, lo dejaré ahí.

Un ser humano. Hermana de sus hermanos y cercana a quienes no comparten sus valores, pues adivina quién está tras las máscaras que se asocian por nacimiento.

Una madre. Dadora de vida. Cuando me sumerjo en el mar y el agua me envuelve como un traje a medida, me doy cuenta que tejió en su ser, en el lecho de su vientre, continente de vida y fontana, un traje maravilloso para cada uno de sus hijos: Únicos. Les dio el ser. Mientras era todo lo demás…

Multitarea. Capaz de percibir, calcular y medir lo que en cada momento hará falta, para sorpresa de los que la acompañan. Y mi más absoluta fascinación.

Una profesional. Acompañante, interiorizadora y maestraescuela desde su concepción, nació para la educación. ¿Qué puedo decir?

Creyente, solidaria, albañila… piensa cualquier cosa: Ella está ahí.

¿Quieres a esta mujer? Las quiero a todas. Por eso me parece que algo de poligamia se esconde en esta Matrioshka, cada vez más bella, más nueva: Llena de juventud, me recuerda porqué no quiero vivir sin ella. Y lo mejor es que ella me elige, cada día, para acompañar su jornada y su sueño.

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