ARTE

Sobre el arte es complicado opinar porque, últimamente, se hace arte al servicio de la demanda. Me parece increíble como todo está al servicio de un sistema que engulle todo lo que va saliendo, ávido de novedades y de sensaciones fuertes que le hagan sentir que aún es un sistema vivo y sintiente. Quiero que el arte religioso se escape a esa tendencia, sabiendo lo difícil que es vivir en el mundo sin pertenecer a él.

El arte cristiano ha de nacer de una experiencia que te hace creador. Es la consecuencia bella de la vida de Dios en nuestra propia vida que se hace fecunda y plásticamente tangible. Es la consecuencia terrible del sufrimiento del Dios ausente en la vida del hombre que se comunica con violencia a través de todos los sentidos y sentimientos que un ser humano sea capaz de expresar.

Es el silencio de las estatuas, de las tallas; el movimiento de la danza, de las telas y telones que envuelven su mensaje. El arco iris de los cuadros y las tablas que hablan constantemente del Dios que animó esa pintura sin desfallecer. Como Dios. Sin desfallecer.

Camaleónico, mutante, actual y comprensible a todos. Es la música latente en los instrumentos guardados y en las voces de los hombres.

 

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1 respuesta

  1. Merche dice:

    El Arte cristiano…consecuencia bella de la vida de Dios…consecuencia terrible del sufrimiento de Dios.
    ¡Qué forma tan elocuente de alentar a todo artista a sumergirse en la vida de Dios, para captar lo que, en cada momento, necesita el hombre para ser persona en plenitud!
    Gracias por tu reflexión, por resituarnos a todos los que ofrecemos alguna manifestación del arte cristiano con el que pretendemos mostrar al Dios que vamos descubriendo.

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