INSPIRACIÓN

¿No os ha pasado nunca? Sí. Eso que ocurre cuando hueles algo y, de pronto, una sensación recorre todo tu cuerpo, un sabor toma fuerza, una luz abre la ventana que hace tanto tiempo que estaba cerrada… Es increíble lo que un olor, en éste caso, o un sabor…

O una melodía.

Escuchas un trozo de canción y es como si naciera la semilla que, dormida, latente, esperaba la llave que abriera la puerta del sotobosque, de la apelmazada tierra que la cubría, llena de “tengoqués” y “notengotiempos”. La hojarasca de la publicidad vacua desaparece…

Y es entonces cuando te das cuenta de que la música es el lenguaje comprensible, mutágeno y poderoso que rompe las cadenas del tedio, de las mismas melodías que dicen las mismas chorradas, las mismas verdades desustanciadas… Dos compases y son como chispas en un pajar: Comienza a tejerse el incendio que funde el glaciar de nuestra forzosa indiferencia, de nuestra condena al destierro.

Y es la música. Comprensible para toda nación y lengua. Con un rítmico corazón reconocible por todos los seres vivos.

Como orvallo sobre césped. Como tormenta sobre el océano. Como tifón en el mar de la China. La música es arroyo en la estepa, hielo en el polo, galerna en la noche.

Podemos seguir alimentando el alma con compases demasiado manoseados, que ya no recuerdan su origen e identidad. Cantan a la pulsión y a la cosa en la que convertimos a hombres y mujeres, reduciendo su identidad al género y al primitivo instinto…

O podemos cantar un Do, Fa, Sol como siempre o como nunca. Escuchar loops en la red donde, agazapada, está esperando, jugando al escondite, para susurrarte la belleza que se esconde entre las líneas del pentagrama, o en las voces de los niños cantando incomprensibles melodías.

Es tiempo de esperanza. Que rima con alabanza y templanza. Y con la danza que nace cada vez que comienzan a sonar las notas que parieron el universo, teoría de cuerdas sonando en todo instrumento, aire fluyendo a través de las llaves del viento: Aire que nace de los pulmones de los hijos de Eva y Adán.

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1 respuesta

  1. Judith dice:

    Increíble cómo tejes las frases con palabras… Felices costuras que nos hacen magos de escritos y melodías para
    bailar esa danza de esperanza y de mudanza. Felices Reyes. Gracias por hilvanar y tejer y cantar y hacernos bailar.

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