MARÍA NO REZA EL ROSARIO.

¿Os lo imagináis? María rezando el Rosario antes de la visitación del ángel Gabriel. Porque era lo que estaba haciendo, según me dijo una señora; justo antes de ir a misa de doce…

Y, ¿cómo rezaría María un Ave María? Lo intento.

Dios me salve, a mí; Llena soy de gracia.

El Señor está conmigo. Bendita soy entre todas las mujeres

Y bendito es el fruto de mi vientre, Jesús. Santa Yo. Madre de Dios.

Ruego por vosotros, pecadores. Ahora y en la hora de vuestra muerte.

Amén.

Sería un acto de afirmación: Muy adecuado ahora que se acerca el día 8 de Marzo. Tan señalado día es importante para hablar de todas las diferencias que hay entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida.

Yo no creo en “los días de”. Me parecen insultantes. Como el corazón, (el día de las enfermedades raras, de los derechos del niño, de campañas solidarias, son fuego de artificio) late todos los días y apenas nos damos cuenta. Cada día es el día de cada hijo de su madre. Y somos conscientes de las realidades a las que somos permeables por cercanía, vínculos de sangre o amigos de redes sociales…

Por lo tanto, discúlpenme quienes piensen que es un modo de neutralidad (que es estar a favor de la coyuntura presente); no me interesan. Me parece más rentable dejar de especializarnos y ser un poquito más genéricos: De esa manera, la mirada se amplía, se esponja el alma, se desdibujan las razas, los credos, se abrazan los géneros…

María no reza el Rosario. Es muy probable que, desde el momento que lo escuchó, rece el Padrenuestro. Ella sabe perfectamente que es Madrenuestra; pero a eso, ya llegaremos. Mientras, reza con todas sus fuerzas y la paz que da la valentía de gestar al hijo de Dios, que se haga su voluntad en la tierra como en el cielo.

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1 respuesta

  1. Manuel José Penco Galllé dice:

    María del Padre/Madre Nuestro/a… La Anawín, la Sierva Humilde de Nazaret, la Profetisa de los Pobres, Sencilla, del Magnificat; esa “Otra María, por favor”, que canta Migueli… La que, casi con toda certeza, recitaría a su Hijo esas Palabras, que Él repetiría a los Apóstoles y discípulos cuando le pidieron que les enseñase a Orar. La que canta la Misericordia del Señor que llegará a los fieles de generación en generación. María, la que nos Bienaventuró; La que creyó en la Promesa del Señor.
    Despojada de mantos, coronas, joyas, flores, oro de Ofir y Torres de Marfill: María, la Mujer de Dios…la Esposa Enamorada de José, la de Corazón Grande en donde guardaba todo, la de Fe Fuerte que anima a quienes aun se tambalean.
    Esa María, esa “Otra” María, “que é mejón que la Lotería”….

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