EL SENTIDO ESTÁ EN LA DIFERENCIA

Una vez leí a un dirigente que se jactaba de que las putas de su país eran las mejores. Reconozco que no le veo la razón para enorgullecerse de tal y tan antigua práctica. Pero, como dijo el torero, “Hay gente pa tó”

Y caigo en la cuenta de que la cuestión de fondo es que hay que establecer la diferencia para que seamos más, nosotros, y menos, el resto de la humanidad;

Y me dio por pensar si los pedos de un esquimal son mejores que los de un beduino. No sé cómo establecer las bondades o maldades de tan internacionales flatulencias. Pero creo que significar la diferencia y no lo que nos une, ninguneando las diferencias que nos enfrentan, es un error.

Somos distintos sí o sí. Pero hacer de la vida una carrera de obstáculos para demostrar que yo valgo más es una estupidez: Que mi cultura es una tendencia incomprendida y por ello he de establecer una frontera entre los inútiles, mayoría, que no comprenden y nosotros, los que sabemos de qué va el asunto; el que la lleva, la entiende…

A buen entendedor, pocas palabras bastan. No sé cómo huelen los pedos de otras culturas, pero la gente duerme en el mismo idioma, llora en el mismo idioma, pare y muere como el resto del personal.

No hay una sola diferencia que merezca una pelea. Nada es tan importante como para sentir al otro como enemigo por no ser como yo: Por ser diferente.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.