EFECTO TUNEL

Es sorprendente la cantidad de series de televisión que hay hoy día. Recuerdo cuando hablábamos de las que estaban en antena, ¡qué antiguo!, y comentábamos el capítulo del día anterior. Y especulábamos con lo que ocurriría en la siguiente semana. Los buenos y los malos bajo todos los prismas, creándose bandos… En esto, las cosas no han cambiado… Lo que pasa es que ahora hay tantas que no es posible hacerlo porque los que ven unas, no ven otras; o aún no las han visto, con lo que podemos hacer Spoiler, una palabra que cuando era niño no existía.

Decenas. Las hay por decenas y tienen una vida muy limitada dependiendo del impacto que causen en el Share. Si es afortunada, la serie puede llegar a tener hasta dieciocho temporadas, llegando a la mayoría de edad, donde la gravedad ya ha hecho estragos en la belleza de los protagonistas y se cultivan los valores que, en las primeras, apenas se atisbaban.

Pero lo más interesante es que, a poco que tengas perspectiva, ves por dónde van, el lugar o situación a la que quieren llegar y que no daría de sí más que cuatro capítulos. Por ello, los guionistas, han desarrollado las tramas de tal forma que el ruido de fondo enturbie el buen juicio de los televidentes, más antiguo todavía, desviando su capacidad de discernimiento y dejándose influir por la maraña de paja que se teje alrededor. Ya sea esculturales modelos de ambos sexos, relaciones que variarán dependiendo del sesgo ideológico que queramos captar, guiños a la realidad política… Todo vale.

Y acabo: Actualmente nos vemos en una coyuntura en la que queremos, creo, arreglar las cosas. Se postulan las posibilidades que hay para ello. Y, sin embargo, no dejo de sentir que es un montón de mierda que sólo aspira a recuperar lo que había antes; y, lo que había, no era mucho mejor que lo que sería bueno para todos los vivientes de este planeta. Como en las series, se plantea el efecto túnel para no ver todo el contexto y centrarnos en la luz del fondo: La que proyecta el foco que quiere que miremos ahí, como las moscas alrededor de una trampa eléctrica.

Por ello, propongo que no busquemos soluciones para los problemas que hay: Creo que lo que hay que buscar es lo bueno para todos en los términos en los que todos están incluidos y no sólo los que disfrutaremos del negocio que enriquecerá a los de siempre. En la búsqueda de lo bueno está todo englobado. ¿Quién se apunta?

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.