MÁGICA ADOLESCENCIA

La adolescencia es un mal trago. Lo afirmo. Desgarbados, con pitos en la voz en el momento más inoportuno, con una barba pelusa que avergonzaría a una Procesionaria; insoportables, por dentro y por fuera: Incomprendidos e incomprensibles, los adolescentes son el paso necesario hacia la madurez.

En ese proceso, el pensamiento mágico de la infancia, choca con la cruda realidad y las hormonas revueltas. Las chicas pasan de ser absurdas e inútiles a imanes de Neodimio. Los amigos inseparables dejan de serlo por esas criaturas que se ríen de ti y que tienen los mismos problemas que tú, pero en femenino… Los chicos son imbéciles y los jovencitos, atractivos; en fin: Una locura.

Bendita locura. Y hablo en primera persona. Fue un tiempo oscuro en el que sabía que, tener alguien a tu lado, me ayudaría a equilibrar mi existencia, ahuyentar mis miedos, objetivar mis prejuicios: Crecer. Concebía a la otra persona como alguien de quien ir de la mano. Maravillosamente inocuo. Poderosamente mutante.

Pero hubo intentos. Sin ningún éxito. Y la introspección se hizo fuerte, la soledad, amante inoportuna. Pero tuve mi propia vida, mis errores, mi historia…

Creo, desde mi subjetividad, que el tiempo que vivimos arrasa con la posibilidad de que haya un tiempo en el que las relaciones adolescentes sean tontas, con granos y brackets; oliendo los pies como mofetas y conversaciones a gritos, ininteligibles, mareantes… Hoy nos saltamos las fases porque hay que llegar a un lugar donde fenecen las ilusiones: La Madurez, que es un lugar en el que residiremos por largo tiempo; pero la madurez de los que hoy lo somos ya ha padecido la falta de cumplimiento de las etapas. Y vendemos que las adolescentes tienen que llevar maquillaje, vestir a la moda, parecer experimentadas cuando aún tienen muñecas en sus habitaciones, sobre la almohada…

Y, es curioso, ocurre lo mismo con adultos muy lejos de la adolescencia, que no tuvieron la oportunidad de vivir la transición de la magia infantil, el acompañamiento en la adolescencia para llegar a una juventud plena…

Y los adolescentes tienen que ser machotes con condones en la cartera, al lado de los chicles…

No. Yo aspiro a que cada fase sea cumplida en su totalidad. Que cada uno viva su propia vida y la comparta con quienes hacen lo propio. Si la imitación grupal es el patrón de conducta, que prescinda de los cánones impuestos y hagan su propio camino, acompañados por quienes elegimos.

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