MARTILLAZO EN EL DEDO

Dado el volumen de tiempo que no invertimos en cosas que no tienen ningún valor, gracias Covid-19, tenemos la oportunidad de caer en la cuenta de lo que tiene importancia y lo importante. Y, qué importante es preservar a la ciudadanía de sí misma, lanzando directrices cuando lo único que habría que hacer es apelar a la educación. Pero, ¡Oh, cielos!: En nuestra cultura dominante y neoliberal, la educación no es un valor. Recuerdo esa preconstitucional canción que mencionaba el “palo largo y mano dura para evitar lo peor”, con la UME patrullando las calles…

No sería necesaria tal despliegue si te dieras cuenta de que, lo que el Evangelio proclama a los cuatro vientos, es la solución: Amar al prójimo como a ti mismo.

Recomencemos: En la cultura del pelotazo, de los concursos de televisión, más circo y más pan, del derecho, de la ausencia de deberes, hay un efecto colateral: No tengo en cuenta a nadie que no tenga mi culo. Dicho esto, comprendes que el coronavirus sea el rey de todas las fiestas; (corona, rey, tú sabes). No se puede apelar a una ciudadanía que no sabe qué es eso. Y, como estamos instalados en la amnesia, creemos que la enfermedad es el coronavirus.

Y no: La enfermedad es creer que un virus es el problema de nuestra sociedad porque nos limita la libertad: De movimiento y pensamiento. Esto es tan falso como un €uro de cartón. Todo lo que está ocurriendo es un martillazo en el dedo. Ante realidades como la guerra a nivel local, hambres eternas, migrantes forzosos por las dos razones previamente mencionadas, (dolores todos ellos que sufren nuestros compañeros de viaje), un dolor como el del viudo nos hace perder la perspectiva y nos alecciona a creer que la nuestra es la peor situación.

Aborregados, acojonados, sospechamos de los que habitan en nuestros edificios; pero siempre ocurre lo inesperado: Sale uno a tocar el Ukelele al balcón y le saludo. Con una sonrisa, me contesta con un ¡feliz día!

Y se renueva la faz de la tierra.

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1 respuesta

  1. Juan Brun dice:

    Ahora lo que más cuesta es estar ante y en nosotros mismos … en las diferentes realidades, que habiendo elegido …no conocemos…Tela!!!

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