MULTITAREA

Yo soy monotarea. Lo reconozco: Soy incapaz de hacer dos cosas a la vez. Como dice una cuñada, un hombre no es capaz de caminar y mascar chicle a la vez; estoy casi de acuerdo con ella.

Muchas de las cosas que tengo que hacer, consciente de la limitación que impone el físico en el macho humano, las apunto para no olvidarlas. Lo malo es que, o pierdo la lista, olvido dónde la puse o, simplemente, creo haberla escrito. Este último punto me trae algún conflictillo con quien ha quedado conmigo a alguna hora y no me presento…

Esta consciencia, éste defecto de fábrica que tengo, me hace admirar a la gente que es multitarea. En plata: Me fascina la capacidad de hacer tres, cuatro o cinco cosas a la vez sin que les de un infarto cerebral. ¿Que de quién estoy hablando? Por supuesto, de las mujeres. Esas aliens, extraterrestres que viven entre nosotros y que viajan a la velocidad de la luz cuando yo voy caminando.

Tienen esa mirada que expresa la capacidad de:

1- Hacer el menú de la semana: Comida y cena, cálculo de gastos y evitan la repetición de nutrientes. (bajos en colesterol y ricos en fibra)
2- Orden: Mientras están preparando la ropa de los niños y la que ellas se van a poner al día siguiente, son capaces de escuchar el imperceptible click de la lavadora que te anuncia que ha terminado y perciben, de espaldas, que te has dejado la luz del cuarto de baño encendida.
3- Limpieza: Son las me hacen sentir que, cuando entro en su casa, estoy entrando en la zona limpia de un quirófano y que mi casa, es una ruina.
4- Planifican un año de trabajo en tres cuartos de hora, te hacen viable una empresa pública y te dan beneficios sin hacer ningún ERE, aumentando por supuesto, la plantilla y su eficiencia a través de verdaderos incentivos.
5- Cuando dicen que te quieren, hacen que la palabra verdad sea divina y creíble.

En fin. Las mujeres son, como digo muchas veces, la belleza que vale la pena ser buscada en éste asqueroso mundo. Ellas son las que hacen que la esperanza siempre esté en el fondo de todas las cosas; como en la caja de Pandora.

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1 respuesta

  1. Cecilia dice:

    Tienes mucha razón Chito, pero falta añadir una cosa. Si podemos todo eso que dices, es porque no estamos solas, porque hay una fuerza enorme que nos anima, y es el amor que nos tiene ese hombre que nos mira, que olvida muchas veces los detalles, pero que está a nuestro lado acompañando y profundizando en aquellas cosas que, por estar nosotras en tanto, no llegamos a enterarnos.
    Todo ha sido hecho muy bien, somos para estar juntos, hombres y mujeres, cada uno aportando lo que el otro no puede.
    Muchas veces me gustaría poder estar en una sola cosa, pero es inevitable que mientras escribo ahora mismo, esté pendiente que no se me pase la hora de despertar a mi hijo, o no se me queme el pan que tengo puesto en el tostador, jejejejeje.
    Un abrazo

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