¿QUÉ LE PIDO A LA IGLESIA?

Eso. Parece una pregunta con respuesta obvia. Pero no la tengo clara. A la iglesia le pido…

No sé qué le pido a la iglesia que no tenga que pedirme a mí.

Se le achaca que es rica. Se habla de ello como de las siete ciudades de Cíbola o del oro de Moscú. Pero nadie sabe a ciencia cierta de qué se está hablando. Sea como sea tiene que ser pobre. Así será más cercana a la realidad de muchos de sus hijos.

Se le demanda contenido. Verdadera maestra de algo que valga la pena aprender.

Portavoz del Dios a quien representa.

Plena del Dios al que encarna.

Ejemplo de esperanza, luz en la oscuridad, honradez e integridad en la corrupción, comprensiva.

Acaso no es eso lo que yo tengo que ser: Integro, esperanzado, honesto, cabal, cercano, comprensivo…

¿Y no es eso lo que todo hombre tiene que ser? Pero es mucho más fácil exigir a otros (y tú con esas gafas) que pasar por la puerta estrecha.

Sin juicios. Se exige a la Iglesia lo que no tenemos valor de pedirnos a nosotros mismos. Ya sea por cobardía o falta de convicción. Y no lo hago porque, si hay alguien a quien culpar de males para los que yo no tengo solución, podré eludir mi responsabilidad de solucionar los que sí dependen de mí.

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1 respuesta

  1. Alberto dice:

    Gracias Chito.
    Atacar a la Iglesia es lo “politicamente correcto”; asumir las propias miserias sin echar la culpa a los otros no está de moda.
    Me encanta tu incorrección y que nunca estarás de moda.

    Un abrazo pascual.

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