MÁS DE SEIS MILLONES

Si. Lo hemos logrado: Ya somos más de seis millones de €uroparados. Si hubiera sido antes de la unión monetaria, seríamos mil millones de los antiguos pesetoparados. Es en lo único en lo que no estamos recortando: Tan Merkelizados que estamos, no somos austeros a la hora de crear desempleo, angustia y desesperación en esta sociedad en la que no estamos acostumbrados a sufrir.

Me llama poderosamente la atención la cantidad de hombres que deambulan por las calles. Sus actitudes son erráticas y sus ojos no tienen ilusión. En el caso de las mujeres, se advierte determinación en el gesto: No permitirán que se hunda el barco. Achicarán todo el agua aunque sea a puñados. Pero es terrible advertir el miedo en la mirada de las mujeres…

Todo lo que vivimos nos hace cambiar. Pero, los que controlan la vida, no cambian. Son los que viven a costa del estado; los que gobiernan como si lo hicieran a favor de los que los votaron, pero sólo se sirven a sí mismos. Los que son capaces de mentir en diferido o en refrito haciéndonos creer que somos imbéciles. Los que apelan al espíritu de sacrificio que ellos nunca harán por cuanto que crean leyes para proteger su estatus “per secula seculorum”. Son los que lían pesados fardos para que otros los carguen. Ellos no los tocarán con un solo dedo.

…los que siguen diciendo que no van a privatizar, pero lo hacen a favor de sus coleguitas; en nombre de la verdad, oscurecen sus actos porque así es mejor para el país.

…la razón de estado como razón omnímoda: Como rueda de molino que aplasta a quien se interpone en su camino.

…los que invocan presupuestos para revocar leyes del aborto, porque están “mandatados” por sus votantes a hacerlo y así velar por los derechos de los no nacidos. Es curioso que se preocupen más de los que están por llegar que por los que ya están. El poder hace que los lobos se quiten la piel de cordero que han llevado y luzcan de forma indecente, valores de los que no conocen su significado.

Aturdido por el ruido de fondo, me cuesta discriminar todo lo que ocurre. No tengo la piedra filosofal que pueda transmutar crisis en bonanza ni desierto en vergel. No conozco conjuro que pueda hacer de la corrupción un mal recuerdo…

Lo que sí tengo claro es que la honradez, que es la rectitud de ánimo, integridad en el obrar, tiene que presidir todos nuestros actos. Así, ante nosotros y ante todos nuestros hermanos, podremos caminar hacia la dignidad.

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2 Respuestas

  1. vicente dice:

    Bueno, seguiremos caminando en Esperanza

  2. vicente dice:

    Bueno, seguiremos caminando en Esperanza. Creo que al menos, vamos teniendo conciencia.

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