DESCENSO HELICOIDAL HACIA LA NADA

O dicho de otro modo “Prólogo a la teoría de la mediocridad universal”. (Lo de helicoidal se me ocurrió viendo la representación tridimensional del ADN. Estructura compleja en forma de hélice espiralizada) Si. Ya sé que es un poco rimbombante, pero apareció pensando en un hecho que se repite a través del tiempo: En cualquier proyecto humano que se precie, hay personas involucradas que hacen que tome forma y vaya ganando en contenido. Esto es: Hay una idea, una buena teoría, que es aceptada por muchos. Todos comenzamos a trabajar en ella y estamos a una.

La cosa cambia cuando ves que se invierte mucho más tiempo en adecuar y asegurar el modo de vida que a cada una de las partes conviene: Es el espacio temporal en el que lo importante, lo vertebral de la buena teoría pasa a un segundo plano para ser fondo de un escenario en el que se pone en escena una mentira vestida de verdad y fundamentada en el empirismo.

He visto demasiadas veces cómo la ilusión es sustituida por la praxis. La tensión permanente que, en el caso del Evangelio a sus seguidores exige es insoportable por no tener un apoyo suficiente y por el constante choque de las olas que te recuerdan que hay que estar con los tiempos y que no se puede luchar contra lo inevitable: La mediocridad, que es algo o alguien de poco mérito, tirando a malo.

La mediocridad nos iguala a todos. Y cuando alguien lucha contra ella se encuentra con la legión que se empeña en recordarte que no puedes salirte del sendero del hijo de Dios medio. No puedes luchar contra todos porque, sorprendentemente si lo haces, proyectas una luz insoportable sobre las sombras de lo vulgar. La ordinariez que hace no vivir como se quiso en un momento. Y es mucho más fácil tirar desde abajo, porque la gravedad atrae hacia la tierra que animar desde arriba, sin ser el mejor, sin ser digno.

Desde el mismo nivel, todos podemos ser animadores de los que perdieron la esperanza. Y hay que hacerlo para ensanchar las clavijas de las tiendas y que todos quepan dentro. Para, de ese modo, ir sembrando la semilla de la alegría del Reino de Dios: Universal por definición.

Hoy eres tú el animado. Mañana serás quien tienda la mano a quien lo necesite. No lo dudes ni un instante. No hay lugar para el desengaño y la tristeza. Cuando sientas que ya no hay más y que lo que un día quisiste con todo el corazón y todas las fuerzas parece un cuento para ilusos, recuerda que hay mucha gente que viene detrás con las ganas que tú has perdido.

Recuerda.

Vive de nuevo el amor primero.

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1 respuesta

  1. vicente morales dice:

    Puede parecer una evasiva, o no tener ningún deseo de cuestionarme ni compremeterme.

    Sin palabras.

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