EL QUE NO ESTÁ CONMIGO

Me fascina la publicidad. Sobre todo, me sorprende la capacidad que tiene el hombre de crear contenidos para llamar la atención de una inmensa mayoría y venderles cualquier necesidad que ayer no existía como la herramienta “definitiva” en la resolución de problemas cotidianos.

Desde aquel negrito del áfrica tropical hasta las moléculas primigenias regeneradoras de la piel se ha recorrido un largo camino. De hecho, a vueltas con la blancura de mis sábanas, el blanco que se me ha vendido lo es tanto que, cuando abro el cajón para cambiarlas, me tengo que poner gafas de sol. También lo abro, el cajón de las sábanas, para ahorrarme encender la lámpara de la habitación.

Y no me permiten descansar con tanto asombro. La empresa que me vende un tratamiento para que no me salgan más pelos en las piernas, me vende unas cápsulas que fortalecen el tallo piloso de cada uno de los pelos de mi cabeza. Todo ello sin que se me mueva el tupé.

¡Qué decir de los escultores de la talla perfecta! Me quitan cuatro kilos de las cartucheras y  los añaden en prótesis mamarias. Una liposucción para tener ese cuerpo soñado de un día para otro: Sin esfuerzo, sin conciencia…

Así es como cambiamos nuestro exterior sin que la vida cambie. No hay decisión ni constancia; ni consciencia ni dolor. Sin crecimiento en lo profundo, aumenta mi conocimiento de lo que me circunda mientras descuido mi propio yo. Esa es la victoria de los que, a través de la publicidad, nos venden la vida perfecta sin asumir los costes de aquella, expuesta a la intemperie, de una naturaleza que vuelve siempre por sus fueros.

Resumo: Toda acción tiene una reacción. Tan verdad como que, el que no trabaja a favor de la dignidad de todos los hombres, está trabajando en su contra. Y, como traca final, ruego para mí y para mi madre la Iglesia, que sea una, en forma y fondo; que se deje de partidismos y que sea espejo de cordura y bálsamo desde la ternura. Acompañe y no discrimine. Ame y no juzgue: No divida y sea instrumento del Reino de Dios para todos.

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