RAICES

“El niño es mi pasado. Son mis cimientos. Jugando en la arena, dedos enterrados en el barro… Rodillas sucias, heridas en el codo y gafas rotas. Ojo tapado: Media vista” “¿Qué futuro nos espera si ya no hay balones ni juegos en la tierra; ni camiones propulsados por una cuerda atada a un niño? ¿Adónde iremos sin sueños, sin inocencia ni su semilla?” “No recuerdo cuando dejé de ser niño. Quizá nunca he dejado de serlo…” Raíces. De adonde vengo. Lo que soy. Niñez que dio a mi vida el sueño. Y el cascabel. La luz y el papel Donde el garabato se hizo por, letra, empeño. Pasado donde se pinta y desdibuja. Como las olas vienen y van. Que muerto, eres el abono de mi presente el cimiento de mi futuro. El pasado soy yo. El presente, dos. El futuro, juntos, uno.

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. vicentemorales dice:

    Los tiempos de niño solo los entendemos con cierta objetividad y claridad cuando son los niños los que están bajo nuestros cuidados.

    Y no son pocas las veces que nos entristecemos cuando ellos nos demandan lo que nosotros añoramos o dejamos de gozar… Pero la vida es sabia, y finalmente nos hace ver en todo hay algo que dio sentido y profundidad a aquello que pretendemos vivirm sea cual fuere el momento…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.