VERDAD

Paso mucho tiempo pensando en el trabajo que tengo que desarrollar como miembro de un grupo, como Freelance del negocio familiar o como escribano. Todo ello sin mencionar los trabajos más al uso que hago en casa. Tengo la absoluta convicción de que no hay otra cosa mejor en cualquier planteamiento vital que discernir desde la perspectiva del Evangelio. Desde ese punto de vista, intento vivir mis días como un nuevo regalo, una nueva oportunidad.

Pero para todo hay un pero. Ando muy preocupado con las cosas que tienen que ver más con la logística que con la vida que Dios quiere para todos nosotros. Me reconozco incapaz de reconciliar ambos aspectos de mi única vida porque me parece que soy un mercenario que espera su soldada o un infiel que no es capaz de mantener su promesa de amar como él me ama. Todo ello dependiendo de la coyuntura en la que me vea inmerso.

La dualidad, las dos caras, el frío y el calor. ¿Cómo evitar hacer como en el chiste en el que había que elegir entre el dinero y la Biblia? Llegó uno y tomó la Biblia y, cuando le interesaba un pasaje, metía un billete de 50€ como marcapáginas.

Si tengo algo claro es que no quiero ser un fraude: Para mí en primera instancia y para los demás, después. No quiero, no quiero querer otra cosa que no sea una vida acorde con lo que me da la vida, la de verdad.

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1 respuesta

  1. Emilia dice:

    Amigo, cómo me identifico contigo… te eché de menos este fin de semana.
    Aún en la dualidad, seguimos adelante. Porque no podemos hacer otra cosa. y quizá tampoco queramos hacer otra cosa…

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