MUJERES

Estoy intentando hacer memoria de las cualidades que ha de tener una mujer: La mujer que se me presenta en los programas de televisión, en la publicidad, en las revistas… Las cualidades que se supone que ha de tener una mujer para triunfar, para obtener el reconocimiento de ¿las mujeres, de los hombres, de todos, de sí mismas?
Y conviene decir que son cualidades que se parecen a las que se espera de los hombres, sólo en algunos casos, o que ponen a los machos con las hormonas revueltas.
Bueno. Voy a hacer memoria, a ver si me acuerdo:

1- Ser joven, pero experta.
2- Ser inteligente, pero dependiente.
3- Tener un par de razones impresionantes.
4- Llevar la iniciativa, pero la que se espera de ella.
5- Tener que demostrar su valía constantemente.
6- Ser profesional, pero ama de casa y amante esposa.

Y habrá muchas cosas de las que no me acuerdo.

Pero si invirtiéramos los papeles, ¿qué ocurriría? ¿Os imagináis un hombre perseguido por una jauría de mujeres en celo para vender un desodorante para ellas? Más aún: ¿A una mujer echándose ese mismo desodorante mostrándole el camino que hay que seguir a un hombre? ¿Entra en vuestra cabeza la imagen de un hombre sobandose cierta parte, mordiéndose los labios, para ofrecer a sus compañeros un producto antienvejecimiento? ¿O sugiriendo a las mujeres un sinfín de placeres a través de la imagen de un pene hinchado hasta lo imposible gracias a la silicona? Esto sólo se le puede ocurrir a un hombre. El hombre piensa más veces con la bragueta que con la cabeza y cree que las mujeres hacen lo mismo. Un mundo de hombres para hombres.
Hay muchas más. Pero siempre creo que, gracias a Dios, las mujeres son diferentes a los hombres. Ellas son un mundo aparte y, a veces, nos dejan entrar a los hombres: Cuando ellas quieren. Entonces nosotros, prosimios conducidos por el instinto, descubrimos que todo no se rige por la estupidez bajoventral que nos gobierna y que es utilizada para bombardearnos a través de todos los medios de comunicación reforzando este rol: Este papel animal, esta bestialización a la que parece que estamos condenados…
…como si tuviéramos que estar demostrando lo machitos que somos, lo fuertes, lo valientes. Virtudes que dicen muy poco de la materia gris que queda en barbecho en favor de las funciones inferiores, las que se refieren a las que no necesitan ser pensadas. Y entramos en su mundo como un búfalo en una cristalería: Poniendo nuestras reglas, violentando, violando tierra sagrada creyendo que, porque nos han dejado entrar, podemos hacer lo que queramos.
Por eso, reivindico la imagen de la mujer como origen de la vida, como contrapeso del hombre frente a la tendencia, por la cual, cada vez su forma de pensar ha de parecerse cada vez más a la de los hombres. Como innata fuente de ternura, como manantial inagotable de sosiego, como ella misma desde el mismo momento de su concepción: En ese mismo momento, la no nacida, lleva dentro de si la capacidad de dar vida. Es el colmo de la bendición y la locura.
Menos mal que las mujeres son distintas a los hombres. Mientras nos dedicamos los que no somos el sexo débil a ser los archivos temporales de la vida, la mujer es la semilla de la eternidad.

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4 Respuestas

  1. Silvia dice:

    Tú lo que quieres es ligar ¿eh?

  2. Judith dice:

    Gracias por tenernos en tan alta estima. Pero con que nos sintamos en paralelo, que no en paridad, y caminemos juntos, hombres y mujeres, apoyándonos en las duras y las maduras, ahí se estará pasando de la admiración al co-laborar y crecer en común, a la co-creación.

  3. asenet dice:

    He tenido la suerte de sentirme bien tratada siendo lo que soy. Por ello no hago una reivindicación personal de mi ser mujer. No es mi lucha. Querrá la vida otra cosa de mí, aunque muchas personas no lo entiendan. Con los años voy entendiendo que es un privilegio poco extendido en este tiempo y espacio del que participamos. Y descubro que puedo permitirme el lujo de decir “no es mi lucha” porque sí lo ha sido para cientos de mujeres.
    Ojalá que entre todas las sensibilidades y esfuerzos construyamos una conciencia que nos posibilite Vernos; hombres a mujeres, mujeres a mujeres, mujeres a hombres, hombres a hombres…
    Ver, disfrutar y enamorarnos de lo que Somos. ¡Qué será vivir eso!
    A veces lo siento tan lejano… Pero, de camino, me emociona y me ayuda a imaginarlo ver hombres como tú que miran, ven, lloran y expresan…
    Gracias.
    Felices los que ven.

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